martes, 26 de marzo de 2013

Ejemplos de ecuaciones aplicadas en la vida cotidiana

En este video hay una aplicación de una ecuación de primer grado en un problema de la vida diaria donde la incógnita que plantea el autor del video son las edades de un padre y un hijo, ya no os diré mas, veáis el video para entender el problema.

En la siguiente imagen veremos un ejemplo un problema en el que la incógnita es saber cuántos vasos sobran.

¿Para qué sirven las ecuaciones?


Las ecuaciones son la parte más básica de las matemáticas. Contar es resolver una ecuación: cuando digo que hay cinco sillas, estoy diciendo que el conjunto de sillas es numéricamente igual al conjunto de los primeros cinco números naturales.
Difícilmente encuentres una operación matemática que utilices tanto en la vida como las ecuaciones. Por eso, esta pregunta puede ser replanteada de otra manera que también es muy común: ¿Para qué me sirve aprender matemática (si yo me voy a dedicar a la música, por ej.)?

Y ahí te contesto que la matemática es como el software que le cargas a tu cerebro para, por medio de él, interpretar el Universo. Una vez que aprendes matemática, tu cerebro funciona de una manera distinta, empezáis a entender las cosas. 
Digo, si yo me dedico a la música, puedo aprenderme de memoria los tonos de todas las canciones... o puedo aprender armonía, y ya no necesito aprendérmelos, los tonos adquieren para mí una estructura lógica, empiezan a ser comprensibles. Si aprendo armonía, dejo de ser un intérprete nomás de lo que escribieron otros, y puedo componer melodías nuevas...
Con la matemática pasa lo mismo. Si aprendo matemática dejo de ser un mero observador del mundo, y empiezo a entenderlo, empiezo a pensar.

Entonces, podemos ahora replantear de nuevo la pregunta y decir ¿para qué me sirve pensar?
Y hay la respuesta seria para ser un “hombre”, o ser humano hecho y derecho.

¿Para qué sirve la matemática?


Esta pregunta siempre ha dado mucho de qué hablar. En el siguiente texto esperamos poder responder vuestra pregunta. La matemática, siempre se ha dicho que está en todo, he aquí el por qué:

 La matemática es, básicamente, la ciencia de los patrones; esto es, buscar cosas, eventos, elementos que se repitan, que nos permitan establecer conceptos que nos simplifiquen situaciones generales. No trata solo de números, es mucho más que eso. Claro que eso es, justamente, lo que nos muestran en el colegio y poco podemos hacer para cambiarlo, ya que son sus fundamentos, lo primero que hay que conocer. Sin embargo, más allá de todas las aplicaciones técnicas o específicas que muchos profesionales podrían llegar a darle, voy a mencionar capaz las más comunes que se dan a diario

La matemática sirve para realizar estimaciones. Tener una noción de fracciones, divisores, múltiplos, áreas y volúmenes permite, por ejemplo, calcular a ojo cuánto espacio ocupa un terreno, cuán alto puede ser un edificio, entre otros. Sacar estimaciones siempre nos permite tener una idea más clara de cantidades, relaciones y demás que son útiles en muchas situaciones prácticas.

Sirve para resolver problemas correctamente. Gracias a la casi constante aplicación de la lógica en todo lo que se refiere a matemática, podemos aprender las mejores metodologías para encarar los problemas y buscar soluciones coherentes y eficientes, basándonos en principios básicos, o no tanto, de causa-efecto.
Sirve para pensar en base a la lógica y los conjuntos. Así evitamos caer en errores típicos causados por el sentido común, nos podemos permitir entablar charlas correctas con otra persona, y estar seguros que lo que estamos diciendo tiene sentido. Por ejemplo, que decir "si llueve no voy a salir", no significa que quien lo dice saldrá en el caso de que no llueva, o que decir "todos los objetos azules son lindos; yo tengo un objeto lindo", no implica que mi objeto sea particularmente azul

Sirve para comprender al mundo físicamente. Y me refiero a cosas no tan obvias. Por ejemplo, para entender que estrellas que vemos por la noche pueden ya haber desaparecido en la realidad, o que parándome en una silla con un pie puede generarle más daño que con los dos, ya que aplico toda la fuerza en un área menos distribuida (un sólo pie)

Esos serían unos ejemplos de la matemática aplicada en la vida cotidiana, obviamente hay muchos más usos pero esos son los más básicos que los seres humanos podrían usar diario sin darse cuenta de la importancia de las matemáticas en su vida diaria, sin darse cuenta que la usan diario.

La matemática no son solo números, es una manera de ver el mundo desde una perspectiva más lógica y menos confusa que nos ayuda a comprender más la vida misma.